¿Cómo es la experiencia en Escuela Parzival?

La experiencia en Escuela Parzival es única y transformadora. Los participantes logran establecer un puente de conexión con algo más grande que ellos mismos y conectando genuinamente con el ser del otro.

En este espacio terapéutico, invitamos a las personas a entrar en contacto con su mundo del sentir y a resonar con imágenes interiores de manera profunda y respetuosa, alejándonos del pensar intelectual que nos va desvitalizando y enfermando.

Esta experiencia permite compartir mundos diferentes junto a otros, fomentando la empatía de la comunidad en el aprendizaje y el trabajo artístico.

Los talleres grupales en Arteterapia son medicina para los participantes; es una vivencia única a través del Arte, tanto individual como grupal, donde no buscamos lo artístico que se conoce del arte, sino sus cualidades sanadoras.

Nuestra escuela tiene relación con la Pedagogía Waldorf por ser en sí misma terapéutica, incorporamos cantos, versos y juegos rítmicos, según cada grupo y actividad, es una invitación a trabajar el sentir y la voluntad (el hacer).

Nace así la pregunta: ¿Cómo me siento YO?

Las dinámicas artísticas que realizamos nos invitan a fluir y a reconocer que necesitamos del otro para crecer. Es una experiencia maravillosa que nos impulsa a un encuentro con uno mismo y con lo que está dormido en nuestro interior.

Nos sorprendemos al descubrir a ese YO profundo que vive en nosotros, generalmente sin que lo vivamos en total conciencia y en unidad con todo lo que existe.

Nuestra misión es ser un puente de conexión para que cada persona entre en su mundo del sentir y se dirija a su YO (individualidad), ser encargado de traer el propósito, la tarea, lo que hemos venido a mejorar y a trabajar en esta vida.

Parzival

Es hacer el camino del Parzival que vive en cada uno de nosotros, que nos permite vivir con un nuevo sentido, conectando con nuestra entidad – YO, fortaleciendo el chakra del corazón, como un órgano de percepción.

El arte y la terapia son herramientas muy poderosas que nos permiten llegar al corazón para responder a la pregunta de Parzival: ¿Qué te duele? y en este gesto de amor, abordar el dolor del otro, guiando su camino hacia la sanación y resignificación de sus experiencias biográficas.